Hasta pronto Barcelona
dqtqjas | Septiembre 10, 2007 | Archivado en General, Personal, Reflexión
Hace muy poco fueron las fiestas de mi ciudad, para mi son una tradición aunque desde hace un tiempo siempre coincidan con mis exámenes de recuperación. Tal tradición llega hasta tal punto de dar mucha menos importancia de la que debería a esos exámenes, pero es que las fiestas aunque no sean algo muy importante por su programación para mi significan empezar otra vez de nuevo: vuelve la rutina, vuelves a ver a esa gente que no veías desde antes de empezar el verano, vuelta a los entrenos, vuelta al invierno, etc etc pero este año significaban mucho más que todo eso.
Dentro de unos días dejaré de ver esos árboles tan bonitos por la ventana de mi comedor, mi calle tan llena de vida todos los días con las mismas caras desde hace 23 años, esas charlas improvisadas y casuales con gente que no ves desde hace tiempo aún siendo del mismo barrio, mis clases de karate que para mi son más que unas clases después de ver pasar mi vida allí, dejaré de llegar a casa y tener siempre un saludo cariñoso y emotivo por parte de mi perro que siempre está ahí cuando necesito un abrazo, dejaré de ver a mi mejor amigo que tanto y tanto me ha ayudado siempre y al que tanto le debo, mi abuelo que el pobre aunque no sé de cuenta no hay semana que vaya a verle, podría seguir pero es que me quedaría todo el día contando todo lo que dejo aquí en mi ciudad y bastante mal lo paso ya.
Como ya he dicho, las fiestas de este año eran especiales. Desde que era pequeña mi padre me aficionó al Correfoc. Me llevaba cogida de la mano a todas partes, siempre metida en todos los tumultos con el fuego, la pólvora y todo alrededor. Pasaron los años y aficioné yo a mis amigos, las cicatrices de las quemaduras me traen buenos momentos. Este año aunque nadie lo sabe lloré en ese mismo Correfoc donde tantas risas me he pegado, la emoción de todo lo que dejo pudo conmigo pero no me arrepiento, eso es que lo que se queda aquí esta temporada me importa de verdad. Por culpa de mis dolores de cabeza y esas náuseas y mareos que siempre me dan no pude acudir a lo que más deseaba de estas fiestas: el espectáculo pirotécnico. No es que sea una maravilla ni supera al concurso de fuegos de Blanes, pero desde que mi padre me llevaba a hombros los veo y es que no me canso de ese típico cartelito de cada año de Estrella Damm con fuegos o que cada vez dure menos pero es lo que hay y estoy contenta.
Me paso el día pensado que fue una decisión mía que me costó muchos años tomar. Aún recuerdo la primera vez que le insinué a mi madre que me quería ir a estudiar fuera, dios mío qué cara se le quedó. Acabe el bachillerato y tocaba irse a la universidad, yo insistía en estudiar Ciencias del mar pero claro, me tenía que ir de casa y mi madre que es muy madre no me dejaba. Cuando acepte matricularme en Biología mi madre se quitó un gran peso de encima pero lo que no sabía es que tarde o temprano acabaría ’saliendo del nido’, y ese día llegó muy pronto tan pronto que no le dio casi tiempo a asumirlo y lo pasó mal (y yo, pero eso no se lo digo para que no lo pase peor). Gerona me ayudó muchísimo, me dio la independencia que desde niña había querido y a la vez me hizo madurar mucho como persona. Por varios motivos quise volver a casa aunque más tarde de lo que hubiera querido. De vuelta a casa, otra vez a recuperar el tiempo perdido, amigos, gimnasio, el barrio, etc. Los cambios dicen que son buenos, este para mi fue el mejor.
Ahora 2 años después de volver a casa me vuelvo a ir, esta vez a cumplir de verdad lo que quería. Me espera una isla a 2000km de mi casa con alegrías y penas, pero espero quedarme con las alegrías sólo. Pero cabe destacar que si no hubiese sido por una persona de última etapa en Barcelona aún seguiría pensando en este viaje por las noches y viendo pasar los días y quién sabe si acabaría la carrera sin hacerlo. Le agradezco lo que hizo la verdad.
El por qué de escribir todo esto aquí no lo tengo demasiado claro, ta vez porque soy tan orgullosa y me gusta tan poco dar a conocer mis sentimientos (más aún si me hacen vulnerable) que no me atrevo a decírselo a las personas en las que confío y sé que aquí lo leerán sin darme más problemas. Sé que no es un adiós y que dramatizo demasiado, pero es que un año fuera de casa se puede hacer muy corto o muy largo y no quiero que se haga largo…Por ciertos motivos he vivido lo que es un año estudiando fuera de casa, aunque no en primera persona y aún así lo he pasado mal, pensar que ahora soy yo me da miedo.
Ahora sólo pienso en ese último fin de semana en Barcelona antes de el cambio, me faltan horas para hacer cosas y visitar por última vez en un tiempo esos sitios que tanto echaré de menos. Eso sin contar toda la gente que me quedará por despedir aunque sé que no hace falta que lo haga porque estarán ahí aunque me vaya, los pocos que quedáis sé que valéis la pena.
En fin, dentro de una semana empieza otra nueva etapa en mi vida y sé que más que nunca el blog me servirá de mucho…
Sé que no te he mencionado en este post, tal vez porque es en lo que menos quiero pensar ahora aunque lo haga más de lo que quiero. Te doy las gracias por la ayuda que me das, la búsqueda de pisos al final salió bien gracias a ti, gracias también por no dejarme sola en ese avión y en ese sitio nuevo, no hay nadie mejor para vivir esas primeras emociones. Sé que pasaremos malos momentos pero quiero pensar que los buenos harán que como siempre se supere todo. No dejaré de pensar en ti lo sabes.
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3 comentarios
3 Comentarios
Ordenado del más viejo al más nuevo.
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#2 | Grar - Septiembre 11, 2007 @ 17:29
Muy bueno tu post y viniendo de ti muy profundo
Ya verás como al final te tendremos que sacar a la fuerza de la isla, porqué el tiempo pasará volando aunque al principio sea duro el cambio. Y sin darte cuenta volverás a hacer todas aquellas cosas que dejas atrás y que seguramente añoraras en algún momento.
PD: Que este comentario no sirva de precedentes
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Lo que has hecho es lo perfecto. Todos, y digo todos, estamos emocionados y contentos porque te vas; al fin y al cabo es lo mejor para ti y los que te queremos es lo que deseamos, que hagas lo que más te conviene y de esto estate segura que te va a valer de mucho.
En cuanto al resto de cosas, ya te lo han dicho, un año se pasa volando y en menos que te lo esperas estás de nuevo aquí, con una experiencia vivida que no se te olvidará.
Ahora sólo queda coger ese avión, empezar a vivir lo mejor que puedas, aprender y volver es algo que no se piensa, ya tendrás tiempo de pensar…
He estado y siempre estaré ahí donde me necesites, es en esos momentos cuando mejor me siento.
¡Suerte!





#1 | InKiLiNo - Septiembre 10, 2007 @ 15:02
Me emociono con tus posts, ya te vale, sobretodo con el último párrafo, espero que no vea nadie
Yo con 18 años recién cumplidos pase 9 meses en la misma Isla a la que vas tú y la verdad es que al principio añoras un poco, pero ya verás como antes de que te des cuenta estás de vuelta